Cuando nos ponemos metas financieras, es importante dar prioridad al ser, no al tener.

A veces nos sucede que nos obsesionamos con cumplir un deseo, y en el camino por obtenerlo atropellamos aspiraciones más elevadas y duraderas, cómo la tranquilidad financiera y la salud.

Tienes propósitos financieros?

Es importante que tomes tiempo para analizarlos, y escoger el camino más adecuado para llegar a la meta.

Se trata de poner la economía en una balanza, que se necesita para el día de hoy y que puede esperar.

Tal vez desees un viaje largo, o una casa grande, pero ¿obtenerlos ahora mismo te hará sacrificar tu tranquilidad, estabilidad o libertad financiera en el futuro? ¿Estás consciente de que harás este sacrificio? Cuando nos ponemos metas financieras, es importante dar prioridad al ser, no al tener. Pregúntate, ¿quién quiero ser y cómo puedo usar el dinero para facilitar el camino? y no, ¿qué quiero comprarme? Bombardeados por publicidad, a menudo confundimos tener y ser.

Se nos ofrecen productos y servicios como la forma de llegar a nuestro “yo” ideal. El ama de casa feliz usa “Un Jabón para lavar costoso”, el hombre exitoso conduce una camioneta 4×4 , el joven aventurero tiene una bicicleta de montaña (aunque esté arrumbada en un rincón porque no tiene tiempo de usarla), la mujer moderna viaja a Europa, compra bolsos de marca de altos precios.

Pero “ser” no se construye con productos. Se construye con tiempo, con tranquilidad, con espacio.

 

A continuación te presento cuatro propósitos financieros que, de lograrlos, podrían interrumpir tu “ser” a expensas del “tener”:

1) Ahorrar para tener acceso a un crédito grande

Muchas personas ahorran para juntar el enganche de un crédito para una casa o un auto, pues poseer estos dos bienes es símbolo de éxito en nuestra sociedad. Muchas personas ven el pagar taxis y renta como dinero tirado a la basura, y consideran que podrían evitarlo si poseyeran casa o auto. Sin embargo, si comprarán estos bienes con un crédito, tendrán que pagar intereses. En muchas ocasiones, es más barato rentar una casa o andar en transporte público hasta conseguir el dinero suficiente para pagar al contado un auto que pasar de cinco a seis años pagando intereses altísimos.

2) Ahorrar para adquirir un bien o servicio que implica gastos periódicos

El auto y la casa son excelentes ejemplos de bienes que implican gastos constantes. En el caso de una casa, además de los costos de mantenimiento e impuestos, tener un domicilio propio puede representar también pérdidas de oportunidades de ingresos porque aumentan las dificultades para mudarse cerca de empleos con mejor remuneración. En general, cualquier gasto recurrente que agregues a tu presupuesto representará una inflación en el costo de tu estilo de vida. Piensa bien antes de agregar a tu vida un bien o servicio que implica gastos periódicos, como suscripciones a servicios de streaming, revistas, clubes, los bienes que requieren mantenimiento o que deben ser reemplazados constantemente, porque una vez que formen parte de tu vida y de tus egresos, te acostumbrarás a ellos y será muy difícil quitarlos. Una estrategia es calcular su costo a diez años. Quizás $ 80 de mensualidad te parezca poco por un servicio para ver un par de películas a la semana, pero si te das cuenta de que en 10 años tendrías casi $10.000 adicionales, tal vez el monto no te parezca tan sensato. Igualmente, quizás ese champú lujoso que te dura un mes podría parecer no tan caro, pero si vale $2500 en diez años, tal vez decidas que no vale lo que cuesta.

3) Ahorrar para gastártelo absolutamente todo

Yo siempre soy escéptica de los resultados de las dietas, cuando la palabra dieta se usa como sinónimo de un cambio temporal. Abstenerse de comer lo que uno suele comer durante un tiempo, para volver a lo mismo más tarde solamente produce desequilibrios en el cuerpo y el efecto rebote. Ahorrar es similar. No se gana nada si se ahorra únicamente para lograr un objetivo, por ejemplo, salir de viaje, y una vez que se logra el objetivo, se vuelve a los patrones de gasto de antes. Ahorrar debe ser un buen hábito que se fortalece y perfecciona con el tiempo, con el objetivo de mejorar el bienestar y la salud, no solamente para entrar en el juego de un deseo sin cumplir. Adicionalmente, es importante contar al menos con un fondo para emergencias, así que si todavía no lo tienes, ahorra primero para formarlo y siempre deja una cantidad suficiente para tener tranquilidad en caso de un problema.

4) Ahorrar trabajando más tiempo o en tareas más estresantes

Tengo un amigo que jamás considera la posibilidad de reducir sus gastos, y cuando piensa en ahorrar lo primero que hace es trabajar más tiempo y más duro. Sin embargo, la pobreza no es solamente la falta de dinero. La falta de tiempo constituye también un tipo de pobreza que se extiende cada vez más en la sociedad, Trabajar más por un aumento de sueldo ¿ Sufres este tipo de pobreza ? La pobreza de tiempo reduce tu satisfacción con la vida y provoca ansiedad, depresión y estrés. Los pobres de tiempo ríen menos, se divierten menos, se ejercitan menos y tienen peor salud. Su productividad en el trabajo se reduce y se divorcian más a menudo. Como podrás ver, no solamente es importante ponerse la meta de ahorrar: los métodos que uses para lograr el ahorro y las metas de ahorro que te propongas son también importantes.

Y tú, ¿Tienes objetivos de ahorro para este año?

Si requiere alguna sugerencia, puede escribirnos a contacto@eldiariosentir.com 

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