No tomes una decisión permanente basada en una emoción temporal.

No tomes decisiones a la ligera.

Piensa antes de decidir.

Deja que tus emociones se calmen antes de dar el paso y reflexiona calmadamente acerca de lo que vas a decidir.

Tomar decisiones siempre será un reto a lo largo de tu vida y parte de este reto es superar la indecisión, ósea, cuando no sabes que opción tomar.

Las decisiones que se toman en la vida a la ligera y guiados por una emoción del momento, al final traerán lamentables consecuencias.

¿No te ha pasado que estas indeciso y cuando llegas por fin a la respuesta, la decisión ya no parece tan complicada como antes?

Eso quiere decir que la indecisión es algo normal, que está presente en mayor o menor medida, en todas las decisiones que tomamos.

El problema no es la decisión en sí, el problema es la indecisión que sientes justo antes de tomar una decisión.

¿Qué me está impidiendo tomar buenas decisiones?

Veamos cuales son las causas que te están impidiendo tomar decisiones o que te están convirtiendo en una persona indecisa.

Una vez que identifiques el problema sería bueno que lo trataras a profundidad.

Así podrás aplicar el proceso de toma de decisiones, que mencionare mas adelante, y evitar que alguno de estos problemas te sabotee.

1. Falta de confianza y baja autoestima

Uno de los problemas que más afecta la toma de decisiones es la falta de confianza en ti mismo.

Es decir, que no te crees capaz de tomar buenas decisiones para tu vida o te crees incapaz de solucionar un problema en caso de que la decisión que tomes sea incorrecta.

Cuando no tienes confianza en ti mismo, tienes miedo a equivocarte.

No confías plenamente en ti ni te crees capaz de tomar la decisión correcta.

El miedo se hace aún más grande cuando sabemos que esta decisión puede llevar nuestra vida por un camino o por otro.

Pero tienes que aprender que tu vida no solo depende de las decisiones que decidas hacer o no hacer, sino de la confianza y la seguridad que tienes en ti mismo.

Porque incluso, habiendo tomado una decisión errónea, si tienes confianza en ti mismo puedes volver a tomar otra decisión que esta vez si te acerque al camino que quieres que tome tu vida.

Todos nos equivocamos. Y equivocarse es parte del proceso de aprender a tomar buenas decisiones. No sabrás que es lo mejor para ti si no experimentas el lado contrario

Muchas veces, por culpa del miedo a equivocarnos, nos obligamos a tomar la decisión más costosa de todas, que es el no tomar una decisión.

Como tenemos miedo a equivocarnos preferimos no tomar una decisión para no tener que hacernos responsables de las consecuencias.

Así, si las cosas salen mal no será nuestra culpa. Y si las cosas salen bien, entonces será cuestión de suerte.

Porque, aunque falles, ganas algo: te llevas la experiencia y la enseñanza de esa lección. Pero si no eliges, pierdes. Nunca sabrás lo que hubiera pasado y habrás perdido no solo la experiencia sino también tu valioso derecho de elegir por ti mismo.

Cuando existe una baja autoestima eres susceptible a ser influenciado por otras personas.

Otros pueden llegar a aprovecharse de ti o a manipularte para que tomes o no tomes ciertas decisiones.

Eso trae como resultado que te sientas incapaz de vivir tu vida a tu manera.

Anhelas cosas que no tienes y desprecias lo que tienes porque lo que tienes no es resultado directo de tus plenas decisiones.

Si tienes falta de confianza y/o baja autoestima es importante que hagas algo al respecto.

Puedes leer libros que te ayuden a profundidad o buscar ayuda de un profesional que te ayude a aumentar tu confianza y mejorar tu autoestima.

Una vez trabajado este punto te será más fácil tomar decisiones correctas para tu vida.

Es mucho mejor que tu decidas por ti mismo, aunque te equivoques, que convertirte en un indeciso y dejar que otros decidan por ti.

2. Emociones y estados de ánimo

Otra de las cosas que afecta tu toma de decisiones es tu estado de ánimo.

Bien dicen que uno no debe tomar decisiones ni cuando está muy contento ni cuando está enojado.

¿Cuál es el problema con los estados de ánimo? Que cuando los experimentamos nuestra percepción de la realidad se altera.

Si te cuesta tomar decisiones o no estás tomando las decisiones correctas probablemente sea porque no las estas tomando en el momento correcto.

¿Cuándo es el momento correcto para tomar una decision?

Cuando estas en calma y no bajo los efectos de las emociones.

Si estas bajo un estado de animo en especifico o estas sintiendo una emoción muy fuerte.

Por ejemplo, enojo, y alguien te esta presionando para que tomes una decisión, pide tiempo para tomar la decisión con calma.

Deja que la emoción pase y después toma la decisión cuando sea el momento correcto.

Tomate tu tiempo para decidir, sobre todo si son decisiones importantes.

El estrés es otro factor que provoca desequilibro emocional y nos dificulta tomar decisiones importantes.

Sobre todo, cuando tenemos muchas opciones para escoger.

Para minimizar tu estrés a la hora de elegir minimiza tus opciones con información exacta, medible y confiable de los resultados que obtendrás con cada una de las opciones que tienes.

Cuando tengas que decidir por una opción solo tienes que decir aquella que más beneficios presente.

Y si a pesar de ello, no te decides por ninguna opción, entonces puedes prever los posibles resultados y fijar así una posible solución en caso de que las cosas no salgan como planeadas.

No te enfoques en buscar todas las posibles soluciones que tiene un problema ni en analizar cada una de ellas, esto te tomará mucho tiempo y al final solo estarás dándole vueltas al asunto.

Si a pesar de todo sientes que tus emociones representan un problema para ti a la hora de elegir, puede que necesites aprender mas sobre inteligencia emocional.

Esto te ayudará a identificar mejor tus emociones para saberlas manjar.

Y si lo que te dificulta tomar decisiones es el estrés, entonces busca opciones para comenzar a reducir el estrés en tu vida para que tu toma de decisiones no se vea afectada.

3. Parálisis por análisis y sesgos cognitivos

Puede que tu problema sea que quieres diagnosticar o prever con seguridad cuales serían los resultados de las diferentes opciones que tienes antes de tomar una decisión.

El riesgo es la probabilidad de que suceda algo que no queremos. En toda decisión hay siempre algo de riesgo.

Tratar de adivinar el futuro y analizar todos los posibles escenarios de las opciones que tienes frente a una decisión te lleva a no tomar ninguna. A esto se le llama parálisis por análisis.

Es bueno diseñar una alternativa en caso de que algo indeseado suceda, pero no debes olvidarte que probablemente aquello por lo que te estas preocupando ni siquiera llegue a suceder.

Por eso, en lugar de estar ideando cantidad de planes B en caso de que algo malo suceda, mejor enfócate en tomar la mejor opción que solucione tu decisión.

Muy probablemente esta opción no presente riesgos o sean muy pocos los aspectos a prever. Y en caso de que pase algo indeseado, entonces ya tomarás otra nueva decisión.

Deja de preocuparte por cosas que aún no pasan y ocúpate mejor de las cosas que ya están pasando.

La información es lo único que necesitas para tomar buenas decisiones. Información real y confiable no suposiciones de lo que podría pasar.

Es importante que aprendas a procesar la información de una manera correcta y objetiva para que elijas la mejor opción.

Si requiere alguna sugerencia, puede escribirnos a contacto@eldiariosentir.com 

También puede ir directamente a la página de contacto.

Gracias !

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